“Chicago is out!?, wait… Chicago is out!?”

El nombre de Chicago salía en la primera ronda de votación para la sede olímpica de 2016 y la incredulidad del presentador de la CNN es cuanto menos cómica. No se lo creía. No paraba de repetir: Chicago está fuera!? y pidiendo conexión con Copenhagen, donde se celebraban la elección. Es gracioso ver como a veces el egocentrismo ciega a los norteamericanos ante la realidad. Chicago era poco más que las palabras de Obama y en eso se quedó.

Por cierto, una pena que Madrid no ganase. Era la mejor candidatura, pero ha pesado más que nunca se hubieran celebrado unos juegos en Latinoamerica.