Los medios son un poco inútiles a la hora de cubrir ciertos temas. Se confunden ellos y, en consecuencia, confunden a los lectores. Uno de los mejores ejemplos: la crisis de la deuda en EEUU. En las ediciones digitales se ve cada titular que es cuanto menos poco fiel a la realidad. Anoche fue el ejemplo del caos. Sale la noticia de que la Cámara de Representantes aprueba un plan para la deuda y todos los medios digitales saltan: “EEUU aprueba ‘el’ plan para la deuda”. Claro, media hora después va el Senado y tumba ‘el’ plan. En las redacciones españolas ni se han enterado de que hay varios planes y un juego político en marcha en Washington. Los medios españoles dan un poco de pena.
Para los que os interesa el tema de EEUU. Aquí una breve explicación:
El país entrará en suspensión de pagos el 2 de agosto si no se sube el techo de deuda. Los políticos no quieren subir el techo de deuda sin un plan económico y los dos partidos junto a Obama sacan sus planes a diestra y siniestra. En última instancia, todo está en manos del Senado (mayoría demócrata) y la Cámara de Representantes (mayoría republicana). Todo plan debe ser aprobado por ambas cámaras, así que o se ponen de acuerdo ambos partidos o el país entra en suspensión de pago.
La crisis económica golpeó duramente a los medios de comunicación, especialmente los de papel, pero no fue ni mucho menos el apocalipsis. Tuvieron que despedir a mucha gente y hacer fuertes reajustes, que debieron realizar mucho antes. Tras más de un año de bruscos movimientos, búsquedas de nuevos modelos de negocio y apuestas arriesgadas parece que se impone algo que ya había dicho Google en su momento: la publicidad es el pasado, presente y futuro.
Pese a que la dependencia de la inversión publicitaria puede ser peligrosa, esta es la que mayor volumen de financiación puede ofrecer. Los modelos de pagos tienen resultados muy limitados y solo funcionan en casos concretos. En el año 2009, pese al ‘chaparrón’ la inversión publicitaria en Internet aumentó un 5% en España, según datos de IAB Spain (Estudio de Inversion en Medios Digitales IAB-PwC 2009).
Independientemente de Internet, muchos de los grandes conglomerados mediáticos siguieron ganando muchos millones. Algunos no tanto como años anteriores, pero siguieron ganando.
Financial Times facturó un 8% más en 2009 que en 2008.
The Washington Post Company ganó 60,6 millones de euros sólo en el cuarto trimestre de 2009.
Telecinco, pese a bajar sus ganancias, obtuvo un beneficio neto de 48,4 millones de euros.
Reuters ganó 867 millones de dólares en 2009.
Trinity Mirror (editora de Daily Mirror en Reino Unido) ganó 80,5 millones de euros en 2009.
Hay más ejemplos parecidos y, por supuesto, hay otros como Vocento que perdieron dinero, aunque en 2009 menos que en 2008. La tendencia es que los medios se vayan recuperando. Como pueden ver en la gráfica elaborada por Aegis Media, la crisis golpeó duro pero desde el segundo trimestre de 2009 se recupera a marchas forzadas.
Los anuncios de debacles y hundimientos… quizá para otro momento.
Vamos a toda velocidad y sin frenos. La crisis en el sector de los medios de comunicación está siendo devastadora y ya se ha cobrado otra víctima: The Rocky Mountain News, un diario local de Denver (Colorado) con más de 150 años de historia que nada ha podido hacer frente a su deuda que superaba los 16 millones de dólares.
Como es habitual la blogosfera se ha hecho eco de este acontecimiento. Algunos como 233grados, Alt1040 o Periodistas 21 simplemente han escrito sobre la noticia como vienen haciendo con todos los acontecimientos similares, sin embargo, el tratamiento más especial sobre el caso lo he encontrado en el blog de Cuatro Tipos donde hacen un repaso a la historia de The Rocky en su artículo Rocky Mountain News, in memoriam.
En cualquier caso, todos hacen una referencia a las devastadoras consecuencias de la crisis sobre las redacciones: despidos, reestructuraciones incómodas y cambios a toda velocidad. Las cuentas no cuadran, y si los grandes medios nacionales y multinacionales están perdiendo dinero a raudales no se pueden ni imaginar como lo está pasando la prensa local. ¿Por qué? Es una equación muy simple, si tu mercado es local tienes menor cantidad de posibles anunciantes y si tu negocio se sustenta sobre estos, dependes de ellos. Así que, en el momento en el que la crisis golpea a esos anunciantes tu periodico, que se sustenta en la publicidad, se va al garrete.
Así que, no paramos de ver como se cierran ediciones locales de periodicos gratuitos en España o casos como el de The Rocky en Estados Unidos que a día de hoy son inviables. Y quiero recalcar especialmente lo de inviables, porque creo que esta crisis era inevitable, pero no por ello nada se podía hacer para que sus consecuencias fueran menos devastadoras para los periodistas y empleados de los medios.
Me explico. Cuando las cosas van viento en popa ninguno de los directivos de los grandes medios de comunicación se preocupa por el futuro del negocio. Ellos mismo se instalan en la cabeza la peligrosa idea de ¿por qué cambiar algo si funciona bien? La historia de los medios de comunicación nos ha demostrado que este sector es uno de los más inestables y cambiantes. La razón es simple, si el fin último de la prensa es el de ser un reflejo de la realidad, con mayor o menor acierto, la realidad acaba por influir sobre ti de forma necesaria. En otras palabras, un periódico o una cadena de televisión no es independiente de lo que le rodea en la sociedad. Es el sector más vulnerable. Por ello, es de obligación que los derectivos de los grandes y pequeños medios no se duerman nunca, aunque esto ya es tarde decirlo.
Así que, llegados al punto en el que estamos solo podemos esperar. Esperar a que se desarrolle la crisis, ver hasta donde llega y confiar en que la inevitable transformación del periodismo y los medios sea para el bien de toda la sociedad y nosotros mismos.
Creo que todos los cambios que suceden son necesarios. Creo que el papel sufrirá muchos y muy fuertes cambios, pero ni mucho menos va a desaparecer. Creo que internet por fin va a contar con el impulso que necesita para dar comienzo de su fase más importante de expansión. Creo… en muchas cosas y sé pocas, pero de eso hablaré otro día que este ya se me esta haciendo corto.