La convulsión entorno al sector de la prensa es cada vez mayor. Dos modelos se enfrentan: el de contenidos abiertos y el de contenidos cerrados abanderado por Murdoch y su ‘campaña’ contra Google. Jeff Jarvis, famosos analista estadounidense sobre el futuro de los medios, habla así sobre el tema:
Sin embargo, News Corp [la compañía de Murdoch] no es el único que comete un error en este caso. Pienso que el error que comete Google en esto – y yo admiro a Google, escribí un libro sobre él – es que pensó en ser amigo con la industria de la prensa. Y la industria de la prensa no está buscado amigos. Ellos buscan enemigos a los que culpar de sus propios problemas que vienen de los últimos quince años de inacción frente a una actividad que se va muriendo. [Traducción personal]
But News Corp isn’t the only one making the mistake here. I think the mistake that Google has made in this – and I’m an admirer of Google, I wrote a book to that effect – but I think that Google thought that they could become friends with the newspaper industry. And the newspaper industry isn’t looking for friends. They’re looking for enemies they can blame for the problems that are actually their own from the last fifteen years of inaction in the face of this dying light. And so it’s impossible for Google to become friends with the newspaper industry.
El mundo de la prensa cambia a marchas forzadas. Muchos periódicos han cerrado y otros se han visto obligados a recortar gastos, personal y ediciones. Pese a ello en Portugal, nació hace unos meses un periódico en papel que está rompiendo los esquemas. Gracias a una nueva forma de entender la información en papel está consiguiendo grandes resultados.
‘i’, que es como se llama el diario, tenía en mayo una tirada de 11.000 ejemplares y en agosto subió hasta los 14.000. Unos datos realmente buenos para un periódico nuevo comparado con los dos grandes: Público y Diário de Notícias, que venden 36.000 y 30.000 respectivamente cada mes. ¿A qué se deben estos buenos resultados? En un post titulado A Portuguese success story: could i be the future of newspapers? de EditorsWeblog, Emma Heald cuenta como las 4 secciones que tiene el diario son sus 4 claves del éxito:
Opinión es la primera sección del diario, basado en la palabra clave pensar. Ningún otro periódico portugués empieza en primer lugar con opinión.
Radar es la segunda, acompañada por la palabra clave saber. ‘i’ asumen que sus lectores se habrán enterado de la actualidad por otras fuentes (como Internet) por lo que ofrece un resumen de todas las noticias de las últimas 24 horas en 8 páginas y ninguna de ellas supera media página.
Zoom es la tercera sección, conectada con la palabra clave comprender. Entre sus páginas se tratan 13 temas en profundidad con un tratamiento muy cuidadoso y una amplia extensión. Un artículo puede ocupar entre 1 y 10 páginas.
Más, enlaza con el concepto sentir. Aquí entra todo lo relacionado con la vida privada de los famosos, cultura y sociedad.
Vamos a toda velocidad y sin frenos. La crisis en el sector de los medios de comunicación está siendo devastadora y ya se ha cobrado otra víctima: The Rocky Mountain News, un diario local de Denver (Colorado) con más de 150 años de historia que nada ha podido hacer frente a su deuda que superaba los 16 millones de dólares.
Como es habitual la blogosfera se ha hecho eco de este acontecimiento. Algunos como 233grados, Alt1040 o Periodistas 21 simplemente han escrito sobre la noticia como vienen haciendo con todos los acontecimientos similares, sin embargo, el tratamiento más especial sobre el caso lo he encontrado en el blog de Cuatro Tipos donde hacen un repaso a la historia de The Rocky en su artículo Rocky Mountain News, in memoriam.
En cualquier caso, todos hacen una referencia a las devastadoras consecuencias de la crisis sobre las redacciones: despidos, reestructuraciones incómodas y cambios a toda velocidad. Las cuentas no cuadran, y si los grandes medios nacionales y multinacionales están perdiendo dinero a raudales no se pueden ni imaginar como lo está pasando la prensa local. ¿Por qué? Es una equación muy simple, si tu mercado es local tienes menor cantidad de posibles anunciantes y si tu negocio se sustenta sobre estos, dependes de ellos. Así que, en el momento en el que la crisis golpea a esos anunciantes tu periodico, que se sustenta en la publicidad, se va al garrete.
Así que, no paramos de ver como se cierran ediciones locales de periodicos gratuitos en España o casos como el de The Rocky en Estados Unidos que a día de hoy son inviables. Y quiero recalcar especialmente lo de inviables, porque creo que esta crisis era inevitable, pero no por ello nada se podía hacer para que sus consecuencias fueran menos devastadoras para los periodistas y empleados de los medios.
Me explico. Cuando las cosas van viento en popa ninguno de los directivos de los grandes medios de comunicación se preocupa por el futuro del negocio. Ellos mismo se instalan en la cabeza la peligrosa idea de ¿por qué cambiar algo si funciona bien? La historia de los medios de comunicación nos ha demostrado que este sector es uno de los más inestables y cambiantes. La razón es simple, si el fin último de la prensa es el de ser un reflejo de la realidad, con mayor o menor acierto, la realidad acaba por influir sobre ti de forma necesaria. En otras palabras, un periódico o una cadena de televisión no es independiente de lo que le rodea en la sociedad. Es el sector más vulnerable. Por ello, es de obligación que los derectivos de los grandes y pequeños medios no se duerman nunca, aunque esto ya es tarde decirlo.
Así que, llegados al punto en el que estamos solo podemos esperar. Esperar a que se desarrolle la crisis, ver hasta donde llega y confiar en que la inevitable transformación del periodismo y los medios sea para el bien de toda la sociedad y nosotros mismos.
Creo que todos los cambios que suceden son necesarios. Creo que el papel sufrirá muchos y muy fuertes cambios, pero ni mucho menos va a desaparecer. Creo que internet por fin va a contar con el impulso que necesita para dar comienzo de su fase más importante de expansión. Creo… en muchas cosas y sé pocas, pero de eso hablaré otro día que este ya se me esta haciendo corto.